¿ Revisiones rápidas o revisiones limitadas ?

En Junio de 1997, tres médicos británicos publicaron un artículo cuyo título comenzaba por “Rapid and responsive health technology assessment”. Ha sido identificado como el primer trabajo que describía lo que, andando el tiempo, se ha venido a denominar “rapid reviews”, revisiones rápidas.

 

Roadrunner

Dos fotogramas de uno de los capítulos del Correcaminos

Hace bastante tiempo que elaboré varias notas sobre las revisiones y no hace tanto que también publiqué un comentario sobre el retraso de publicación. Como ahora, 20 años después, se acaba de publicar un artículo especial (el primero en España) sobre las revisiones rápidas, aprovecho para opinar, como casi siempre a la contra.

La definición de revisión rápida

Una revisión (bibliográfica) se elabora a partir del examen de materiales previamente publicados sobre un tema determinado. Una revisión sistemática se ajusta a un procedimiento normalizado para la selección de esos materiales previos y para la evaluación de su utilidad como evidencia científica. Pues bien, Ferrán Catalá López y sus colaboradores ofrecen una traducción muy adecuada de la definición de revisión rápida:

Una revisión rápida puede definirse como una revisión de la literatura científica que utiliza métodos simplificados y acelerados en comparación con una revisión sistemática tradicional.

Sin embargo, no me resisto a acotar esta otra definición operativa, que procede del trabajo previamente enlazado y tiene cierta elegancia:

“… a rapid review is a type of knowledge synthesis in which components of the systematic review process are simplified or omitted to produce information in a short period of time”

Catalá y sus colaboradores han elegido dos ejemplos de revisiones rápidas: una sobre la mejora de la asistencia en el centro canadiense donde trabajan;  la segunda como respuesta (del mismo centro) a una consulta de la Organización Mundial de la Salud sobre la indumentaria de protección frente al virus del Ebola.

¿ Revisiones rápidas  o revisiones cortas ?

De las alrededor de 150 revisiones rápidas publicadas en los últimos años, sólo unas 20 se salen del ámbito de la Medicina. Las revisiones rápidas parecen útiles para guiar por la evidencia determinadas decisiones en el campo de la práctica clínica o la Epidemiología. Pero, de los ejemplos que Catalá aporta y otros parece desprenderse la idea de que las revisiones rápidas se realizan por encargo. De hecho, el propio Catalá se refiere a “su naturaleza exploratoria, dirigida generalmente a informar una decisión”. Nada que objetar, pero tengo dos cuestiones.
La primera ¿ Son las revisiones rápidas útiles desde el punto académico ? Yo diría que la respuesta a esta pregunta es “no”. La propia Sharon Straus y sus colaboradores resumen así los resultados de la revisión de las revisiones rápidas que realizaron:

Streamlined methods that were used in the 82 rapid reviews included limiting the literature search to published literature (24 %) or one database (2 %), limiting inclusion criteria by date (68 %) or language (49 %), having one person screen and another verify or screen excluded studies (6 %), having one person abstract data and another verify (23 %), not conducting risk of bias/quality appraisal (7 %) or having only one reviewer conduct the quality appraisal (7 %), and presenting results as a narrative summary (78 %)

Es decir, los autores abrevian el procedimiento de revisión sistemática limitando de una forma u otra el número de trabajos previos que recopilan. No es lo que yo recomendaría a un estudiante de postgrado, desde luego. Y, la segunda cuestión ¿ Aportan alguna mejora a la diseminación de la información científica ?.
Veamos, la primera de las revisiones que Catalá describe apareció publicada el 31 de Enero de 2012, pero ya se había emitido el informe interno resultante con anterioridad, con bastante anterioridad— en Febrero de 2011. La segunda revisión, la dirigida a la OMS, apareció en una revista de publicación rápida el 9 de Octubre de 2015. El tracing indica que llegó a la redacción el 16 de Julio de se año. ¿ Tiene algún sentido que las revisiones de los ejemplos— que se realizaron en cuatro y siete semanas— tardaran 44 y 11 semanas respectivamente en publicarse ?. Los retrasos de publicación son una gran losa. Si con las demás revisiones rápidas pasa lo mismo, si son rápidas porque son cortas y si sólo son puntuales en su entrega a quienes las encargaron, entonces no merece la pena que se consideren siquiera un subgénero en comunicación científica.

Me temo que se avecinan días difíciles así que hoy nada de música.