El análisis de las revistas científicas españolas, una cuestión de identidad.

La revista española El Profesional de la Información publica números monográficos y ha dedicado uno de los más recientes a la información científica. De los ocho artículos sobre el tema, cuatro tratan del uso de las publicaciones científicas en la evaluación de la actividad investigadora. Un quinto trabajo se centra en el uso de los contenidos de las redes sociales tanto como objeto de investigación cuanto medio de difusión de la investigación en comunicación. La búsqueda de información médica que los pacientes hacen en la Web es el tema de otro. Finalmente, los  dos trabajos restantes abordan la información científica al nivel de las revistas que la sirven de soporte. Por alusiones y también por otras razones, quiero centrarme en el artículo que trata la visibilidad de las revistas españolas de investigación biomédica.

Traté el tema por primera vez en 1985 y descendí al nivel de los artículos individuales publicados en esas mismas revistas en 1990, así que la caracterización de las revistas españolas de investigación médica no me resulta ajena. Por otra parte, el trabajo que comento es una actualización de uno anterior publicado hace ya 10 años y, con ser meramente descriptivo, presenta un buen análisis, con interesantes variables, sobre el estado de la literatura española de investigación médica: 9 tablas y una más en anexo dan idea de la oferta de datos de los autores, que han elaborado más un informe que un mero artículo.
En tercer lugar, es de agradecer que el trabajo adopte el punto de vista de los investigadores, ya que entre otros objetivos se propone “proporcionar información de referencia útil (…) para la toma de decisiones de los investigadores cuando seleccionen la revista donde publicar”. Esta acotación es muy importante. A falta de datos empíricos, tengo la impresión de que las revistas nacionales, y las españolas desde luego, son la puerta de entrada de los investigadores al mundo de la publicación científica. Pienso que ofrecen a los jóvenes una primera plataforma para el relato de sus experiencias y el contraste de esas mismas ideas con las establecidas con anterioridad en el corpus de conocimiento de cada área de investigación. No hay que desdeñar, por otra parte, el factor idiomático, que favorece la influencia de la literatura médica en español en su comunidad idiomática. Que las revistas médicas españolas, a veces en ediciones traducidas al inglés, comienzan a alcanzar impacto científico es un también un hecho contrastado.
Por estas razones es tan importante el trabajo de observación de las características de las revistas médicas españolas. Pero ¿ Es suficiente con un estudio transversal cada cierto número de años ? ¿ Existen fuentes que nos permitan caracterizar las revistas españolas, también las revistas médicas, sin necesidad de mayor esfuerzo ?.
Contestar a la segunda pregunta es más rápido: entre las 152 revistas españolas de Medicina incorporadas a Scopus figuran la Revista Argentina de Microbiología y Polski Przeglad Chirurgiczny. Por otra parte, cualquier base de datos bibliográfica parte de la limitación de su propia cobertura: no puede ser una fuente exhaustiva; y también de la limitación de su naturaleza: no obtendremos el impacto de una publicación consultando BiosIS.
En cuanto a los estudios de carácter transversal, como el que comentamos, mal se ajustan a la descripción de un sistema en el sentido en que no pueden reflejar de manera adecuada la naturaleza dinámica que es consustancial a la mayoría de ellos. Que yo sepa, se vienen realizando inventarios de las revistas españolas de investigación desde los años 80. Y ya se sabe que un inventario llama siempre a otro que lo sucede y lo completa; y éste a su sucesor…  No, yo creo que no es esto lo que necesitamos.
Y el caso es que los autores del trabajo, por su experiencia y por su capacidad, están en la mejor de las disposiciones para superar el tratamiento estático del sistema constituido por las revistas de investigación que contribuyen al avance del conocimiento medico en España.

Los estudios con datos de panel

Hasta donde yo sé, los datos de panel toman series temporales de variables y analizan los valores que esas mismas variables adoptan en momentos determinados. Las fluctuaciones en el volumen de publicación (número de trabajos) de una revista, por ejemplo, están relacionadas con su mayor o menor relevancia en su campo, así que un seguimiento es muy apropiado.
Creo que el panel que propongo debería albergar datos cuantitativos y cualitativos. No es difícil, aunque lleve su tiempo, mantener un conjunto de variables sobre el volumen y tipo de publicación de un conjunto de revistas. El seguimiento de la difusión tampoco habría de suponer grandes dolores de cabeza. El análisis periódico de los procesos de control editorial, incluyendo la composición del comité y los asesores externos sería muy esforzado, pero muy interesante. Los datos cuantitativos sobre el impacto de esos trabajos, en cambio, ya supondrían mayor estudio y dedicación. En cuanto al apartado cualitativo, la elección de las variables y de la metodología a seguir debería de sujetarse a criterios de eficiencia; un eufemismo para señalar que se haría lo que mejor que se pudiera, claro.

La plataforma resh se define como “un sistema de información que integra indicadores de calidad para las revistas científicas españolas de Ciencias Sociales y Humanidades”  y es lo más parecido a una plataforma que ofrezca datos de este tipo. Pero este recurso presenta un problema y es que se ha desarrollado en el marco de un proyecto de investigación cuya duración y financiación tienen un límite. Quizá por eso no se actualizan los datos desde 2009 y acaso por la misma razón han desaparecido las páginas correspondientes a algunos proyectos similares de la Universidad de Granada y el grupo EC3. El trabajo del grupo de Evaluación de las Publicaciones Científicas parece continuar gracias a un especial acuerdo con la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación; una magnífica noticia. Por otra parte, las actividades de evaluación de revistas científicas españolas parecen haberse transferido a la empresa surgida del grupo EC3.
Las revistas médicas, biomédicas, de ciencias de la salud o como se las quiera denominar tienen tanta importancia como las revistas de ciencias sociales y humanidades. Un recurso estable que permita el seguimiento de su evolución, atendiendo a criterios cualitativos y cuantitativos, es necesario. Para establecer y mantener este recurso, se me ocurren tres vías que acaso sean complementarias.
La primera opción es la inactividad. Al fin y al cabo existen sistemas como el Ulrich’s Serials Analysis System. Esta es la opción que elegirían quienes no conocen el Ulrich’s Serials Analysis System. Volver a mencionar la precisión en las listas de fuentes de Scopus está de más.
La segunda vía pasa porque el grupo de autores de los trabajos de análisis que he mencionado distribuyan los datos que han recopilado. No sólo acumulan un gran conocimiento de la literatura médica española sino que ya han demostrado su capacidad para organizar una plataforma que soporte el sistema que propongo. Que esta plataforma ofreciera el seguimiento sólo (pero nada menos) de las revistas médicas españolas no es obligatorio; pero la experiencia muestra que la colaboración con otros grupos para desarrollar un recurso general, que extendiera su observación y análisis a toda la literatura científica española, es poco posible.
Por esto mismo la tercera opción es la más difícil:  demanda acuerdo y colaboración aunque, al mismo tiempo, ofrece la ventaja de contar con plataformas establecidas y por plataformas establecidas me refiero a una específica (que prefiero) y otra general.
Tras la paralización de Indice Médico Español, cuyos registros más recientes son de 2011, la base de datos específica de literatura española de investigación médica es MedEs (Medicina en Español, Fundación Lilly, . Que los datos resultantes del análisis de las revistas médicas españolas se incorporen a esa plataforma me parece natural. Y simple, porque muchos de los datos cuantitativos sobre la producción de las revistas se pueden derivar de la propia plataforma.
En la versión que se refiere a una plataforma general de esta tercera opción, se ofrecerían los datos de las revistas médicas junto con los de otras revistas, configurando así una especie de observatorio de las revistas españolas de investigación (acortemos a OREI, por aquello de hacer una gracia) que se podrían incorporar a otra plataforma ya establecida: DialNet. Me consta que ese sistema de la Universidad de la Rioja, mantenido de forma cooperativa, ya se ha abierto a experiencias similares, como la adopción de un sistema de calificación de revistas puesto en marcha en Cataluña.  Aunque con cierto retraso, DialNet también incorpora los trabajos de las revistas españolas y mantiene proyectos conjuntos con la empresa SintagmaID, dedicada a los múltiples aspectos de la evaluación científica. Añadir a los manidos “criterios de calidad editorial” otros más avanzados y algunos cuantitativos no deja de suponer ventajas.
Por propia definición, un sistema y sus componentes evolucionan. El sentido de esta evolución se puede reflejar mediante datos cuantitativos originales y los que resultan del recuento de variables cualitativas. El sistema de las revistas españolas de investigación médica se beneficia de una observación atenta como la que refleja el artículo que comento. Sería bueno que la observación se produjera de forma continuada y que se incorporasen nuevas variables que ilustren aspectos hasta ahora poco analizados (pongamos, por ejemplo, el nivel de internacionalización de los comités editoriales).
La literatura científica de un país, sus trabajos y los medios que los publican, tiene un carácter tan patrimonial como la literatura a secas o las demás realizaciones artísticas: para bien o para mal nos definen porque previamente nosotros mismos las hemos definido. Ocuparse de la literatura científica es una cuestión de identidad.