Escritura científica, redacción científica y elaboración de trabajos científicos

Que nadie se engañe. Por muy difícil que resulte el desarrollo de los trabajos de investigación, la comunicación de los resultados obtenidos resulta bastante más complicada. Y sin embargo, casi todo depende de ella. Es difícil resistirse a la rotundidad de estas palabras:

Nessuna umana investigazione si può dimandare vera scienza, se essa non passa per le matematiche dimostrazioni” y “Quella scienza è piú utile della quale il frutto è piú comunicabile, e cosí per contrario è meno utile quella ch’è meno comunicabile

No es una mera boutade. En el Trattatto della Pittura  recopilado por Farncesco Melzi después de 1519, Leonardo da Vinci es concluyente: sólo es válida la ciencia cuya demostración se comunica. Por tanto, de la comunicación depende no sólo el avance, sino la validez del discurso científico. Y no sólo esto.

Figuras en los dos extremos

La figura del investigador se ofrece al público de forma curiosamente contrastada. Por un lado, los investigadores jóvenes son captados aparentemente en su medio. Realizan declaraciones mientras se inclinan sobre el ocular del microscopio, o encaramados a la banqueta junto a la poyata o  pipeteando frente a la campana de flujo. No mencionemos los casos exóticos de quiene se acuclillan en el seno de un terreno excavado, quienes ponen a prueba su sistema inmunitario desempolvando  legajos, quienes tiritan al borde de una barca tras una inmersión o quienes habrán de dedicar muchos minutos a desprenderse de la grasa en las manos y el rostro. Los productores televisivos tienen ideas muy curiosas sobre el trabajo de campo.

En el otro extremo se situan hombres y mujeres generalmente dispuestos ante un fondo de estanterías repletas de libros. A veces un monitor de ordenador completa el encuadre. Se diría que el contenido de esos libros y archivos informáticos se han ido acumulando gracias al esfuerzo intelectual del entrevistado. Lejos de las batas que una vez fueron blancas y lejos de los chinos embarrados (me refiero a los pantalones) el investigador senior se nos muestra investido de una autoridad sacerdotal, como si la corbata fuera una estola de nudo hipertrofiado.

Espero no parecer demasiado cínico cuando declaro que los lemas reivindicativos en las camisetas de hoy se transformarán en las voces engoladas de mañana. Pongamos que hay cierto cambio entre ser novel y recibir un Nobel.

¿ Cómo se produce esa metamorfosis?

El sistema de recompensas

Un sistema gobierna la transformación del investigador precario, protagonista de una noticia de alcance como autor de un hallazgo relevante, en el acomodado profesor o investigador, que dictamina desde su status de autoridad sobre la materia en la que ha hecho fortuna, al menos en términos de conocimiento. Este sistema tiene en la prioridad su regla de oro: concede todo el crédito al científico que sea el primero en aportar conocimiento nuevo, diferente por tanto a lo ya existente. Por mucho que yo la haya simplificado, esta definición contiene dos preguntas: ¿ Qué es lo ya existente? ¿ Cómo se declara que algo es nuevo?.

La ciencia conserva un registro. El conocimiento científico está contenido en una serie de documentos, publicados sólo tras verificar que las ideas que contienen son relevantes y válidas, que tienen importancia y que son ciertas. Cuando alguien trata de incorporar un conocimiento que pretende relevante y cierto, el sistema de publicación científica se encarga de certificar que además es nuevo, lo que implica que la aportación, el trabajo en cuestión es original.

Para dictaminar sobre validez y originalidad no hay más remedio que recurrir a un conocedor del tema, un experto, un entendido sobre los contenidos que se proponen. Además, es necesario presentar esos contenidos de forma que el experto en cuestión pueda revisarlos adecuadamente. Pero no sólo eso: si los resultados son realmente relevantes, otros científicos los aprovecharán para seguir avanzando en el conocimiento y la resolución de problemas. El artículo científico, el original de investigación, entra en escena.

El original de investigación (“paper” en argot)

Por motivos que iré poco a poco desgranando, además de por los mecanismos que de forma simplona he enunciado en el párafo anterior, el paper es la pieza clave donde confluyen el sistema de recompensas de la ciencia y el sistema de publicación científica. Carreras profesionales enteras se reducen en ocasiones al número de artículos publicados, la expresión “producción científica” alude a esa misma cantidad y existen áreas de análisis muy complejas basadas en el estudio cuantitativo de los documentos generados por los investigadores y sus repercusiones.

El artículo científico es crucial y su elaboración es difícil.

Los conceptos y el dominio de las técnicas instrumentales básicos se han de acompañar de la habilidad para comunicar, que también se aprende; además, el artículo original no es el único tipo de publicación que soporta la trayectoría de un científico. Pongamos que si la elaboración de un paper fuera lo malo, la de una solicitud de financiación sería lo peor de lo peor. Por fortuna, mientras la redacción de trabajos es cosa de los investigadores junior, la cumplimentación de formularios de petición de dinero es cosa de los senior. Quizá existe la justicia.

Scientific writing: comunicación, difusión, divulgación

“Scientific writing” es la expresión genérica mayoritaria en inglés para denominar un conjunto de técnicas que se pueden aplicar a la redacción de textos de variado formato. Hay pocos centros de enseñanza superior que no hayan abordado algún tipo de curso, seminario o taller sobre ese conjunto. Algunos de los temas que trataré están directamente inspirados por esas iniciativas.

Pero “scientific writing” no me parece una expresión completa. No abarca la preparación de póster, de presentaciones ni de otros materiales con un alto componente gráfico. No aborda de forma diferenciada los diversos ámbitos a los que el mensaje científico se dirige. Y no tiene en cuenta hasta ahora las extraordinarias posibilidades que las tecnologías de la comunicación ponen al servicio de la ciencia.

Creo que vale la pena pensar que la comunicación de los resultados de la actividad científica, como serie general de actividades, comprende tanto la difusión inicial de resultados preliminares de manera informal como la divulgación en ámbitos no estrictamente científicos. Entre una y otra fase, la preparación de trabajos originales ocupa, naturalmente, una posición central. Veamos qué se puede hacer al respecto.

Las valiosas y escasas iniciativas en España y este blog

El próximo día 9 se inicia en Alcalá de Henares la que creo segunda edición del taller titulado “Estrategias para la redacción y publicación de un artículo de investigación”. Carmen Santamaría García, su directora, ha contado con Juan Miguel Campanario, autor de excelentes trabajos sobre el sistema de revisión por expertos. En Barcelona, el Parc de Recerca Biomèdica cuenta con cursos regulares sobre scientific writing en el marco de su programa Intervals, además de la participación de muy prestigiosos profesionales de la publicación científica.

El curso de la Universitat Oberta de Catalunya titulado Gestión de la información para la investigación y la redacción científica es algo decepcionante por convencional, pero igualmente válido.

Este blog trata de contribuir a que la adopción de técnicas de comunicación de los resultados científicos tome una mayor relevancia en España.

No me considero bien informado, así que es más que posible que existan otras iniciativas que hasta ahora desconozco.

Trato de ayudar a los investigadores jóvenes o menos expertos para que puedan afrontar las exigencias de la preparación de un buen texto científico. Como es una iniciativa personal, estará lleno de limitaciones y errores. Como los webblogs se dirigen al colectivo, espero traducir los peores comentarios en entradas cada vez mejores.

Una nota sobre género y otra sobre lenguaje

Mis sustantivos plurales son neutros. Acumulo los años suficientes para reconocer que la ciencia está llenísima de investigadoras en las escalas iniciales y bastante poblada de ellas en las superiores. Les reconoceré siempre un gran talento apoyado en una dedicación al trabajo a veces adictiva.

Finally, I’m not specially good at English but I’ll eventually write some posts in English.